Autismo
El autismo es un trastorno que se manifiesta de forma diferente en cada persona. OCHN puede ayudarte a acceder a servicios y recursos adaptados a tus necesidades individuales.
El autismo es un trastorno que se manifiesta de forma diferente en cada persona. OCHN puede ayudarte a acceder a servicios y recursos adaptados a tus necesidades individuales.
El autismo es un trastorno de salud mental que se manifiesta desde la primera infancia y se caracteriza por dificultades en la comunicación, en el establecimiento de relaciones con otras personas y en el uso del lenguaje, así como en la comprensión de conceptos abstractos, además de comportamientos, actividades e intereses repetitivos y limitados. El autismo afecta aproximadamente 4,5 veces más a los niños que a las niñas, y se da en todos los grupos raciales, étnicos y sociales.
El autismo es un «trastorno del espectro» que afecta a las personas de forma diferente y en distintos grados. El diagnóstico de un trastorno del espectro autista se establece tras analizar todos los comportamientos y su gravedad. Cada niño o adulto con autismo es único, por lo que sus planes de tratamiento y apoyo también son únicos, con el fin de adaptarse lo mejor posible a las necesidades de cada persona.
Para ver la lista completa de los profesionales de Análisis Conductual Aplicado (ABA) de la OCHN y la hoja informativa para las familias,haz clic aquí.
OCHN determinará cuál es la mejor forma de atender tus necesidades y te ayudará a ponerte en contacto con los servicios pertinentes; llama al (248) 464-6363 para dar los primeros pasos.
Horario: de lunes a viernes, de 8:00 a 20:00
Centro de Recursos y Crisis: 1200 N Telegraph Rd, Edificio 32E, Pontiac, MI 48341
El análisis conductual se centra en los principios que explican cómo se produce el aprendizaje. El refuerzo positivo es uno de esos principios. Cuando una conducta va seguida de algún tipo de recompensa, es más probable que se repita. A lo largo de décadas de investigación, el campo del análisis conductual ha desarrollado numerosas técnicas para potenciar las conductas útiles y reducir aquellas que pueden causar daño o interferir en el aprendizaje.
El Análisis Conductual Aplicado (ABA) consiste en el uso de estas técnicas y principios para lograr un cambio significativo y positivo en la conducta.
Como ya se ha mencionado, los analistas conductuales comenzaron a trabajar con niños pequeños con autismo y trastornos relacionados en la década de 1960. Las primeras técnicas solían consistir en que los adultos dirigieran la mayor parte de la enseñanza. Algunas permitían que el niño tomara la iniciativa. Desde entonces, se ha desarrollado una amplia variedad de técnicas de ABA para desarrollar habilidades útiles en personas con autismo, desde la primera infancia hasta la edad adulta.
Estas técnicas pueden aplicarse tanto en entornos estructurados, como una clase en el aula, como en situaciones «cotidianas», como la hora de la cena en familia o el parque del barrio. Algunas sesiones de terapia ABA consisten en una interacción individual entre el analista conductual y el participante. La enseñanza en grupo también puede resultar útil.
El ABA es un tratamiento intensivo basado en el comportamiento que utiliza diversas técnicas para lograr cambios significativos y positivos en la comunicación, la interacción social y los comportamientos repetitivos o restrictivos típicos del autismo. Cada niño contará con un plan de intervención individualizado que desglosa las habilidades deseadas en pasos manejables que se le enseñarán.
Cada plan ABA se diseña en función de las necesidades individuales del niño e incluye una media de entre cinco y veinticinco horas de intervenciones directas a la semana, dependiendo de las necesidades médicas. Estos servicios son intensivos y pueden prestarse tanto en el domicilio como en una clínica. Las intervenciones ABA implican la formación y la participación de los padres o tutores.
Las investigaciones sugieren que el riesgo de desarrollar autismo se debe a una combinación de factores genéticos y no genéticos, o ambientales. Otros factores de riesgo que aumentan la probabilidad de desarrollar autismo son: que los padres tengan más de 40 años; complicaciones durante el embarazo o el parto, como un parto extremadamente prematuro, bajo peso al nacer o embarazos múltiples (gemelos, trillizos, etc.); y embarazos con menos de un año de diferencia entre ellos.
Señales que pueden indicar la necesidad de realizar una evaluación de TEA:
El estado de Míchigan ofrece ahora servicios de Análisis Conductual Aplicado (ABA) a las personas que: