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          Trastorno emocional grave (SED)

          El SED se define como la presencia, en una persona menor de 18 años (en el último año), de un trastorno mental, conductual o emocional diagnosticable que haya dado lugar a un deterioro funcional que interfiera de manera significativa o limite el papel o el funcionamiento del niño en las actividades familiares, escolares o comunitarias.

          ¿Qué es un trastorno emocional grave (SED)?

          Según la Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental (SAMHSA), el SED se define como un trastorno mental, conductual o emocional diagnosticable que una persona menor de 18 años ha padecido (en el último año) y que ha dado lugar a un deterioro funcional que interfiere o limita sustancialmente el papel o el funcionamiento del niño en las actividades familiares, escolares o comunitarias.

          Diagnósticos habituales

          Trastorno de ansiedad

          Un niño con un trastorno de ansiedad experimenta la ansiedad con mayor intensidad y frecuencia que los demás, y siente una preocupación excesiva que interfiere en otros aspectos de su vida. Los niños de cualquier edad tienen preocupaciones, pero cuando estas no son adecuadas para su edad y les impiden participar en actividades, puede tratarse de un trastorno de ansiedad. Los trastornos de ansiedad se encuentran entre las enfermedades mentales que mejor se tratan.

          Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)

          El TDAH es uno de los trastornos psiquiátricos más frecuentes en la infancia. Se caracteriza, por lo general, por falta de atención, distracción, impulsividad e hiperactividad que aparecen antes de los siete años, persisten durante al menos seis meses y no se deben principalmente a otros trastornos psiquiátricos ni a circunstancias ambientales. Más de la mitad de los niños con trastorno por déficit de atención también presentan trastornos asociados, como ansiedad, depresión y trastornos de conducta. Los trastornos del habla y del aprendizaje también son frecuentes en los niños con TDAH.

          Trastorno del espectro autista

          El autismo es un «trastorno del espectro» que afecta a las personas de manera diferente y en distintos grados. El diagnóstico de un trastorno del espectro autista se establece tras analizar todos los comportamientos y su gravedad. Cada niño o adulto con autismo es único, por lo que sus planes de tratamiento y apoyo también son únicos, con el fin de adaptarse lo mejor posible a las necesidades de cada persona. (Haga clic aquí para acceder a recursos y obtener más información)

          Trastorno de conducta

          El trastorno de conducta se refiere a un conjunto de problemas conductuales y emocionales que se dan en los jóvenes. Los niños y adolescentes con este trastorno tienen dificultades para cumplir las normas y comportarse de una manera socialmente aceptable. A menudo, otros niños, adultos y organismos sociales los consideran «malos» o delincuentes, en lugar de personas con una enfermedad mental. Son muchos los factores que pueden contribuir a que un niño desarrolle un trastorno de conducta, entre ellos el daño cerebral, el maltrato infantil, la predisposición genética, el fracaso escolar y las experiencias traumáticas vividas.

          Trastorno depresivo

          La depresión mayor es uno de los trastornos mentales, emocionales y conductuales que pueden aparecer durante la infancia y la adolescencia. Este tipo de depresión afecta a los pensamientos, los sentimientos, el comportamiento y el cuerpo de los jóvenes. La depresión en niños y adolescentes es grave; es mucho más que «estar un poco triste». La depresión puede provocar fracaso escolar, consumo de alcohol u otras drogas e incluso suicidio.

          Trastorno alimentario

          Los trastornos alimentarios incluyen una reducción poco saludable de la ingesta de alimentos o una sobreingesta grave, así como sentimientos de angustia o una preocupación extrema por la forma del cuerpo o el peso. Los trastornos alimentarios no se deben a una falta de voluntad o a un problema de comportamiento. Más bien, son enfermedades médicas reales y tratables en las que ciertos patrones de alimentación se apoderan de la vida de una persona. Los principales tipos de trastornos alimentarios son la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa. Se ha propuesto un tercer tipo, el trastorno por atracón, pero aún no se ha reconocido como un trastorno psiquiátrico.

          Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)

          El TOC suele aparecer en la adolescencia y en la edad adulta temprana. El TOC se caracteriza por obsesiones y/o compulsiones repetitivas que son lo suficientemente intensas como para provocar un malestar grave. Las obsesiones son pensamientos, impulsos o imágenes poco realistas o irracionales que son recurrentes y persistentes y provocan una ansiedad o angustia extremas. Las compulsiones son comportamientos repetitivos o rituales (como lavarse las manos, acumular objetos o comprobar algo una y otra vez) o actos mentales (como contar o repetir palabras en silencio).

          Trastorno oposicionista desafiante

          • El trastorno oposicionista desafiante (TOD) se da cuando un niño muestra un patrón repetido de comportamiento agresivo o conflictivo hacia un adulto o una figura de autoridad.
          • El trastorno de oposición desafiante (ODD) suele ser difícil de reconocer, ya que es habitual que los niños muestren un comportamiento desafiante durante su desarrollo infantil.
          • La mayoría de los niños y adolescentes con trastorno oposicionista desafiante (TOD) padecen otros trastornos de salud mental, como el TDAH, el TOC, la depresión o dificultades de aprendizaje.

          Trauma

          • Una reacción emocional ante un suceso terrible, como: un accidente, un delito, una catástrofe natural, el maltrato físico o emocional, el abandono, sufrir o presenciar actos de violencia, la muerte de un ser querido, la guerra, etc.
          • La negación y el estado de shock son reacciones típicas tras la ocurrencia de un suceso
          • Las reacciones a largo plazo pueden incluir emociones, recuerdos recurrentes y, en algunos casos, síntomas físicos.

          Experiencias adversas en la infancia

          • Las experiencias adversas en la infancia, o ACE, son acontecimientos potencialmente traumáticos que se producen durante la infancia (0-17 años)
          • Algunos ejemplos pueden ser haber sufrido violencia, maltrato o abandono, haber sido testigo de actos de violencia en el hogar o en la comunidad, o que un familiar haya intentado suicidarse o haya fallecido por suicidio