Consejos para padres
- Reconozca lo que ha pasado. Si su hijo habla o pregunta sobre acontecimientos traumáticos, es importante que las personas que lo cuidan o sus seres queridos reconozcan lo que ha pasado, le proporcionen información adecuada a su edad y le brinden apoyo.
- Es posible que los padres quieran hablar con los niños mayores que hayan visto las noticias o los vídeos en las redes sociales para averiguar qué saben y qué piensan o cómo se sienten respecto a lo ocurrido.
- Reconozca el efecto que esto tiene en su hijo. Hable con él sobre sus pensamientos y emociones en relación con el suceso, y valide sus sentimientos y preocupaciones. Dados los tiroteos masivos que se producen en lugares públicos y lugares de culto, se trata de una preocupación legítima para ellos, y todos los adultos deben tener en cuenta su punto de vista y sus inquietudes.
- Ayude a su hijo a sentirse seguro. Recuperar la normalidad y la rutina lo antes posible tras un suceso ayuda a restablecer la sensación de seguridad y orden del niño. Comente con él los aspectos positivos que se puedan encontrar en acontecimientos trágicos, como la rápida respuesta de la policía y cómo los miembros de la comunidad y los ciudadanos de todo el país se están uniendo para apoyar a los afectados.
Consejos para adultos
- Cada persona vive los acontecimientos y los traumas de forma diferente, y cualquier cosa que piensen o sientan tras un suceso como este es normal. Algunas personas reaccionan con miedo, otras con ira, otras con conmoción, tristeza, etc. Anima a las personas a hablar de lo que piensan y sienten. Busca apoyo en amigos, familiares o profesionales si es necesario.
- Intenta retomar las rutinas y los horarios para fomentar una sensación de estabilidad y equilibrio, con el fin de reducir el miedo y recuperar la sensación de control y previsibilidad.
- Ten en cuenta la cantidad de información a la que te expones a través de las noticias y los medios de comunicación, especialmente en el caso de los niños. Está bien mantenerse informado, pero seguir viendo las imágenes, etc., puede agravar y prolongar los problemas que está atravesando la persona.